como todos sus habitantes sabemos, el clima de Quito es totalmente impredecible, ahora tenemos este remanso de paz llamado "el veranillo del niño", fenómeno meteorológico de vísperas de navidad que hace que nos sintamos como en agosto... disfrútenlo xq va a durar bien poco
1 comentario:
ja ja ja...qué optimista, gracias por tus buenos deseos. Oye, quiero seguirte pero tienes tantos blog que no se a cual linkear!
Publicar un comentario